Manual de Refrigeración | El Compresor
Manual de Refrigeración Ceridono · Parte II · Capítulo 7 de 96
El compresor
La única etapa del ciclo que consume energía mecánica de forma directa, y los distintos mecanismos —alternativo, rotativo, scroll— que existen para lograrlo.
La Parte I terminó con el recorrido completo del ciclo frigorífico. Ahora la Parte II va a detenerse en cada componente, uno por uno, empezando por el que aporta la energía que hace posible todo lo demás: el compresor.
Función del compresor
El Capítulo 5 ya adelantó su función: el compresor toma el vapor de baja presión que sale del evaporador y lo comprime, entregándolo como vapor de alta presión y alta temperatura hacia el condensador. Al hacerlo, mantiene la diferencia de presión entre el lado de baja y el lado de alta que hace funcionar a todo el circuito. Sin el compresor, no habría ciclo: el refrigerante no podría pasar de la zona de baja presión a la de alta por sí solo.
Principio de funcionamiento
Mecánicamente, un compresor reduce el volumen disponible para una determinada cantidad de vapor. Al reducir ese volumen, aumenta la cantidad de choques de las moléculas contra las paredes del espacio que las contiene —retomando la idea del Capítulo 3— y con eso aumenta la presión. Y, como ya vimos en el Capítulo 4, un aumento de presión trae consigo un aumento de la temperatura de saturación. Por eso el vapor sale del compresor no solo a mayor presión, sino también notablemente más caliente que como entró.
Tipos de compresores
Conviene separar la clasificación en dos preguntas distintas, porque suelen mezclarse: cómo está construido el compresor por fuera, y qué mecanismo interno usa para comprimir el gas.
Por su construcción: herméticos
En un compresor hermético, el motor eléctrico y el mecanismo de compresión comparten una misma carcasa sellada, soldada de fábrica. Es el tipo más común en heladeras, freezers y equipos de aire acondicionado residenciales y comerciales de menor porte. Su sello de fábrica es también su límite: un hermético no se abre para repararlo internamente — si falla, se reemplaza. (Existen también los semiherméticos, con una carcasa atornillada que sí permite acceso para reparación, más frecuentes en equipos de mayor capacidad; el manual los menciona aquí por completitud, aunque no son el foco de este capítulo.)
Por su mecanismo interno
- Alternativo (o reciprocante): un pistón se mueve hacia arriba y hacia abajo dentro de un cilindro, aspirando el vapor de baja presión y empujándolo hacia la salida a medida que reduce el volumen del cilindro.
- Rotativo: un elemento gira de forma excéntrica dentro de una cámara circular, reduciendo progresivamente el espacio disponible para el gas a medida que gira.
- Scroll: dos espirales encajadas entre sí, una fija y otra que orbita (sin girar sobre sí misma) alrededor de la primera, van cerrando bolsas de gas cada vez más pequeñas a medida que el gas avanza hacia el centro.
Por su control de velocidad: convencional o inverter
Un compresor convencional funciona a velocidad fija: está encendido a plena capacidad o apagado, y el control de temperatura se logra encendiéndolo y apagándolo según haga falta. Un compresor inverter —que puede ser de mecanismo rotativo o scroll— incorpora un variador electrónico de frecuencia que le permite girar más rápido o más lento según la demanda real de frío, sin necesidad de apagarse por completo. Los Capítulos 57 y 62 desarrollan esta tecnología en detalle, aplicada a aires acondicionados y a heladeras respectivamente.
Parámetros de funcionamiento
La placa de datos de un compresor indica información que varía según el modelo y el fabricante, y que siempre conviene verificar ahí antes de sacar conclusiones o reemplazarlo:
- Tensión y frecuencia de alimentación (por ejemplo, 220 V / 50 Hz, según la instalación).
- Corriente nominal en marcha (RLA) y corriente de arranque con rotor bloqueado (LRA), esta última siempre bastante más alta que la de marcha normal.
- Refrigerante y aceite compatibles, indicados específicamente para ese modelo.
- Capacidad o potencia, expresada según el fabricante en distintas unidades.
Estos valores nunca deben asumirse ni copiarse de un equipo «parecido»: cada compresor tiene su propia placa, y esa placa es la única fuente confiable para esos datos.
Qué puede medir el técnico
Sobre un compresor, las mediciones más habituales son la corriente de consumo (comparada contra el RLA de placa), la resistencia de los bobinados con un multímetro, y las presiones de succión y descarga con el manifold. El Capítulo 50 desarrolla en profundidad cómo interpretar estas mediciones para diagnosticar un compresor.
Fallas frecuentes
| Síntoma | Posibles causas (a confirmar con medición) |
|---|---|
| No arranca | Falta de tensión, capacitor dañado, protector térmico abierto, relé de arranque fallado, bobinado cortado, compresor mecánicamente trabado |
| Arranca y se detiene (cicla) | Protector térmico actuando por sobrecorriente o sobretemperatura, problema de ventilación del propio compresor |
| Funciona pero con baja capacidad | Válvulas internas desgastadas, pérdida de compresión, causas ajenas al compresor (ver Capítulo 56, diagnóstico integral) |
Como ya planteó el Capítulo 1: «no arranca» es un síntoma, no un diagnóstico. Cada una de las causas de esta tabla se confirma con una medición específica, nunca por descarte a ojo.
Errores frecuentes
- Reemplazar un compresor sin haber diagnosticado primero si la causa real está en otro componente del circuito.
- Elegir un compresor de reemplazo por «parecido» en lugar de verificar los parámetros exactos de la placa original.
- Intentar forzar el arranque de un compresor trabado sin antes confirmar el diagnóstico.
Buenas prácticas
Antes de dar un compresor por fallado, conviene descartar causas externas: tensión de alimentación correcta, capacitores en buen estado, protector térmico operativo. Reemplazar un compresor es una intervención de peso —tiempo, costo, y en herméticos, irreversible— así que merece un diagnóstico sólido antes de decidirla. El Capítulo 45 desarrolla el procedimiento completo de cambio de compresor.
⚠ Corriente de arranque y manipulación
La corriente de arranque de un compresor (LRA) puede ser varias veces mayor que su corriente de marcha normal, y debe considerarse al dimensionar protecciones eléctricas. Además, un compresor pesa considerablemente más que el resto de los componentes del circuito: su manipulación durante un reemplazo requiere cuidado postural y, en equipos de mayor porte, herramientas de izaje adecuadas.
Resumen
- El compresor toma vapor de baja presión y lo entrega como vapor de alta presión y alta temperatura, siendo la única etapa del ciclo que consume energía mecánica de forma directa.
- Por su construcción puede ser hermético (sellado, no reparable) o semihermético (desarmable); por su mecanismo interno puede ser alternativo, rotativo o scroll; por su control de velocidad, convencional o inverter.
- Los parámetros de funcionamiento (tensión, RLA, LRA, refrigerante y aceite compatibles) varían por modelo y siempre deben verificarse en la placa de datos.
- «No arranca» o «no enfría» son síntomas, no diagnósticos: cada posible causa se confirma con una medición específica.
Capítulos relacionados
- Capítulo 5 — El ciclo frigorífico
- Capítulo 6 — Conceptos básicos de electricidad aplicada a la refrigeración
- Capítulo 8 — El condensador (próximo capítulo)
- Capítulo 45 — Cambio de compresor
- Capítulo 50 — Diagnóstico eléctrico del compresor
- Capítulos 57 y 62 — Tecnología inverter en A/A y en heladeras