Manual de Refrigeración | Presión y Temperatura de Refrigerantes
Manual de Refrigeración Ceridono · Parte III · Capítulo 20 de 96
Presión-temperatura de los refrigerantes
La herramienta conceptual que un técnico frigorista usa todos los días: fijada la presión, la temperatura de saturación de un refrigerante queda fijada también, sin excepción.
Si hay una sola herramienta conceptual que un técnico frigorista usa todos los días, es la relación presión-temperatura (P-T). Cada refrigerante, en su mezcla líquido-vapor, hierve y condensa a una temperatura que depende exclusivamente de la presión a la que está sometido: fijada la presión, la temperatura de saturación queda fijada también, sin excepción. Esa relación es la base de casi todo el diagnóstico frigorífico que se desarrolla en la Parte VII de este manual.
Este capítulo explica cómo leer y usar una tabla P-T en el trabajo diario. La tabla completa, con valores de varios refrigerantes en un rango amplio de temperaturas, está en el Anexo 1 de este manual; aquí se explica el concepto y el procedimiento, no se repiten los valores.
Qué es la relación presión-temperatura
Como se vio en el Capítulo 4, mientras una sustancia está cambiando de fase —hirviendo o condensando— su temperatura no puede subir ni bajar libremente: queda «atada» a la presión a la que está sometida. A esa temperatura se la llama temperatura de saturación. Cada refrigerante tiene su propia curva de saturación, distinta de la de cualquier otro: a la misma presión, dos refrigerantes distintos saturan a temperaturas distintas. Por eso cada refrigerante necesita su propia tabla (o su propia columna en una tabla comparativa como la del Anexo 1); las tablas no son intercambiables entre refrigerantes.
Cómo se usa en el trabajo diario
El uso más frecuente de la relación P-T es exactamente al revés de cómo se suele explicar en teoría: en vez de partir de una temperatura para buscar la presión, el técnico casi siempre parte de una presión leída en el manifold (Capítulo 31) y busca en la tabla del refrigerante correspondiente qué temperatura de saturación corresponde a esa presión. El procedimiento típico es:
- Identificar con certeza qué refrigerante tiene el sistema (etiqueta del equipo, no suposición).
- Conectar el manifold y leer la presión en el lado de baja (evaporador) o de alta (condensador), según lo que se quiera evaluar.
- Buscar esa presión en la columna correspondiente al refrigerante en la tabla P-T (Anexo 1) y leer la temperatura de saturación asociada.
- Comparar esa temperatura de saturación calculada con una temperatura real medida con termómetro de sonda en el punto correspondiente del circuito.
Ese último paso —comparar una temperatura de saturación (derivada de una presión) con una temperatura real medida— es exactamente el fundamento del sobrecalentamiento y del subenfriamiento, que se desarrollan en los Capítulos 21 y 22, y del diagnóstico por presión y por temperatura de la Parte VII (Capítulos 48 y 49).
🔑 Por qué es la base del diagnóstico
La relación P-T convierte una lectura de presión (fácil de tomar con un manifold) en una temperatura «esperada» en ese punto del circuito. Comparar esa temperatura esperada con la temperatura real medida es lo que permite detectar, sin abrir el sistema, si hay falta o exceso de refrigerante, una restricción, o un problema de transferencia de calor. Casi todo el diagnóstico frigorífico profesional parte de esta comparación.
✓ Buenas prácticas
Llevar siempre la tabla P-T (o una app/calculadora confiable) del refrigerante correcto a cada trabajo, en vez de confiar en la memoria: aun técnicos experimentados confunden valores entre refrigerantes parecidos. Verificar también si la tabla que se está usando expresa presión manométrica o absoluta, y si el refrigerante es zeotrópico (glide): son dos de las confusiones más comunes al leer una tabla P-T en campo.
Errores frecuentes
- Usar la tabla de un refrigerante para leer la presión de otro: cada refrigerante tiene su propia curva, no son intercambiables.
- Confundir presión manométrica con presión absoluta al consultar la tabla (ver Capítulo 3): la mayoría de las tablas de uso frecuente en campo están en presión manométrica, pero conviene verificarlo siempre.
- No considerar el deslizamiento de temperatura (glide) en refrigerantes zeotrópicos como el R407C: en esos casos la tabla P-T da temperaturas de burbuja y de rocío distintas para la misma presión, no un único valor.
- Ignorar el efecto de la altitud sobre la presión atmosférica de referencia en instalaciones a gran altura.
Resumen
- La relación presión-temperatura es fija y propia de cada refrigerante: a cada presión le corresponde una única temperatura de saturación.
- En campo se usa sobre todo en sentido presión → temperatura: se lee presión con el manifold y se busca la temperatura de saturación en la tabla del refrigerante correcto.
- Comparar esa temperatura de saturación con una temperatura real medida es la base del sobrecalentamiento, el subenfriamiento y buena parte del diagnóstico profesional.
- La tabla completa de valores está en el Anexo 1; este capítulo explica el concepto y el procedimiento de uso.
Capítulos relacionados
- Capítulo 3 — Presión y vacío
- Capítulo 4 — Estados y cambios de estado
- Capítulo 21 — Sobrecalentamiento (próximo capítulo)
- Capítulo 22 — Subenfriamiento
- Capítulo 31 — El manifold
- Capítulo 48 — Diagnóstico mediante presión